Atrayendo el Éxito

Por Juan Ordóñez

atraccionCada día que pasa, formas, cambias y refuerzas tu actitud. Dicha actitud marca la diferencia entre el éxito y el fracaso. Recuerda, “El Cambio soy Yo”, depende de ti, así que estos son algunos tips esenciales y accesibles para cambiar tu actitud. Tienen un increíble poder para renovar tu vida y por ende cosas buenas empiecen a ocurrir.

1. Desarrolla la gratitud. El diccionario Webster’s define el termino agradecido como “aquél que reconoce o aprecia los beneficios recibidos”. El agradecimiento promueve la humildad, estimula tu fe y fomenta satisfacción.

De acuerdo con John Maxwell, autor de La actitud ganadora: “Nuestra actitud es la fuerza primaria que determinará si tenemos éxito o fallamos”. En términos simples, tu actitud te formará o te destruirá.

Si no reconocemos diariamente las cosas por las cuales estamos agradecidos, es fácil volverse negativo y/o adoptar una postura egocéntrica en la vida “¡El mundo gira alrededor de mí!”. Toma un tiempo a diario para recordarte a ti mismo que tu existencia es en realidad una parte de un escenario mucho más grande y que la manera en que eliges reaccionar ante los retos de la vida define quién eres y aquello en lo que crees.

La interacción diaria con mis pacientes me reafirma constantemente la diferencia que la buena actitud puede marcar en sus vidas. Bajo circunstancias dadas, hay un mundo de diferencia cuando una persona responde a la situación con agradecimiento y la otra reacciona a la defensiva o con irritación. Incluso durante momentos de conflicto o angustia, tú tienes el poder de darle a la situación un resultado más positivo, siempre y cuando tengas la actitud adecuada.

2. Da ejemplo sirviendo. Los mejores líderes son aquellos que sirven a otros, y lo logran elevando a los que están a su alrededor a grandes alturas, haciéndolos sentir que cada uno de ellos es una parte integral de un equipo. Johann Wolfgang von Goethe lo cita perfectamente: “Trata a la gente como si ellos fueran lo que deberían ser y los ayudarás a convertirse en aquello que son capaces de ser”.

Al darte a los otros aprendes que ellos, a su vez, te retribuyen. Incluso durante los períodos más estresantes y dolorosos de tu propia vida hay posibilidades de que te beneficies al hacer un esfuerzo por ayudar a alguien que lo necesite. Jala una silla y escucha a alguien, o alimenta a una persona hambrienta. Servir a otros te recordará que la vida es un regalo de placeres diarios e inesperados que están a tu disposición, siempre y cuando tu actitud sea de apertura para recibirlos.

3. Enfrenta tus miedos. Uno de los más grandes obstáculos para desarrollar y mantener una actitud prometedora es el miedo a lo desconocido. Es demasiado sencillo volverse autocomplaciente, apático o flojo cuando elegimos vivir en nuestra zona de confort para evitar este miedo.

John Maxwell dice: “El miedo es un escalafón para alcanzar el crecimiento”. El hecho es que podemos usar el miedo para nuestro provecho. ¿Cómo puedes conquistar el miedo? Mucha gente me pregunta, bueno un modo es situarte intencionalmente en situaciones nuevas e incómodas para ti para así reprogramar las respuestas cerebrales al miedo, otras es embarcarte en un proceso de crecimiento que te vaya dando las herramientas, sin importar lo que hagas, recuerda que el ingrediente más importante es siempre mantener la Fe. Otra vez, “El cambio soy Yo”, depende de ti.

Ahora, ajusta tu actitud conscientemente…

La renovación requiere que observes tu actitud honestamente. ¿Los demás desean estar contigo? ¿Obtienen energía y sustento de tu presencia? ¿Estás agradecido conscientemente cada día, aún cuando encaras dolor y sufrimiento? ¿Has experimentado la satisfacción de servir a las necesidades de otros? ¿Estás dispuesto y listo para enfrentar tus miedos?

Ten en mente que tu actitud es un sentimiento interno que se expresa a través de un comportamiento externo. Se nos puso en esta tierra no para sobrevivir, sino para vivir, para saborear cada momento de esta vida como si fuera un regalo. Vive hoy, mañana todavía no llega y ayer ya pasó, repítete segundo a segundo, “El cambio soy Yo”, y actúa acorde.