Cómo invitar a la espiritualidad a tu entorno de trabajo.

Por Juan Ordóñez

La mayoría de nuestro día se realiza en el trabajo, ya sea fuera o dentro de casa. El punto es que nos sumergimos tanto en el rol del trabajador(a) que literalmente vendemos nuestra alma a la supervivencia.

Todo es espiritualidad y mientras no dejemos de fraccionarnos, seguiremos viendo total separación y por lo tanto, declinación de nuestro impacto en la vida.

Pero no te preocupes, no todo está perdido, aquí te paso algunos tips para traer la espiritualidad de vuelta a tu espacio/entorno de trabajo:

Conéctate con los valores fundamentales
Toda empresa, chica o pequeña, debe tener una misión, visión y filosofía. Pues es en esos decretos de valores, donde yace la intención por la cual la misma fue creada. Revisa si dichos valores, comparten con los tuyos personales. Si eres independiente, crea los tuyos propios, hazlos que resuenen con lo que tú crees y vives. Sí, el dinero es importante, pero no sacrifiques valores por dinero, checa el mundo a tu alrededor, no necesito decirte más.

Pon el ejemplo
Si vas a tu trabajo en piloto automático, sólo serás victima de las circunstancias y te meterás en un ciclo sin fin que sólo traerá caos a tu salud. Toma iniciativa y se el cambio que quieres ver, motiva a tus compañeros, regala sonrisas y buen trato a los demás, que como tú, también tienen sus problemas. No juzgues y promueve la cohesión del grupo, fomenta la comunicación y buen trato.

Toma acción
Ser espiritual conlleva el reconocer que todos somos iguales y todos contamos con defectos y virtudes. El conocer a tus compañeros de trabajo, es conocerte a ti mismo(a), utiliza esa información para el bien mayor. Reconoce y fomenta las actitudes positivas de cada quien, para así mejorar el entorno y delegar acorde. La empresa es el organismo, no la persona, así que no importa quien se lleve el crédito, la empresa siempre ganará.

Fomenta la espiritualidad
Esto no significa que pongas a tus compañeros a orar, meditar, recitar mantras, etc., que aunque ayudaría, no es la forma. Ser espiritual es SER, es hacernos responsables de nuestras acciones, pues todas tienen consecuencias. Así que dale propósito a cada persona y sus acciones los llevaran a las mejores consecuencias posibles. Una persona con propósito tiene un mapa, sabe a donde ir y cómo llegar, pero sobre todo, es una persona que vive para algo y en el ambiente de trabajo, significa ÉXITO, no personal, si no para todos.

Como ves, no hay separación, siempre hay un punto de vista que alinea con nuestros valores intrínsecos, claro, si queremos verlo, aceptarlo y sobre todo, tomar acción para implementarlo. Repítete, “El cambio soy Yo” y actúa acorde.