Iniciando de nuevo

Por Juan Ordóñez

nuevo-inicioCada inicio de año es peculiar escuchar las resoluciones para el año que inicia de nuestros amigos y familiares, siempre con la mejor intención, por supuesto y al menos, en ese breve instante, nada de lo que pensamos o escribimos parece imposible. Un nuevo año, un nuevo inicio, nuevas oportunidades, el optimismo del momento nos rebasa.

¿Pero no sería genial que esta practica la realizáramos día a día? Porqué esperar un año, si día a día tenemos la oportunidad de reescribirnos, de reinventarnos. Con cada día tenemos la oportunidad de un nuevo inicio, de corregir lo que haya que corregir para que nuestra vida mejore.

Para lograr este objetivo debemos de soltar el pasado, ¿a quién le importa lo que sucedió ayer? En serio, no es que te diga que todo te valga un pepino, pero si te enfocas día a día, en el ayer, lo único que haces en revivirlo. Y si la idea de un nuevo día es renacer, no elijas renacer con la misma mentalidad negativa.

Dios, la inteligencia infinita, el universo o como quieras llamarle, te da, día a día, una nueva oportunidad de generar cambio. Sí, efectivamente suceden accidentes en nuestra vida, cosas que no son agradables, pero debemos de aprender a soltarlas, debemos de aprender a sobreponernos. Tenemos, por nuestra salud integral (física, mental, emocional y energética/espiritual), que reaprender a valorar el nuevo día como una oportunidad fresca de cambio. El pasado no te define, te define tu actitud para seguir adelante sin importar lo sucedido y/o las circunstancias alrededor de ello.

No caigamos en la trampa del eterno ayer, es un circulo vicioso que sólo te llevará a más confusión, frustración, enojo y amargura. Con el tiempo, esta ancla del pasado te pasará factura en tu cuerpo y tu desempeño se verá mermado.

Hagamos hoy un compromiso con nosotros mismos, y así como lo hacemos año con año, veamos cada día con el mismo optimismo. No hay diferencia, te lo aseguro, pues será con esta practica frecuente, del día a día, que formarás el nuevo hábito que traerá a ti el cambio que deseas. Repítete, “El cambio soy Yo” y vive el hoy porque el ayer, ya lo viviste.