Mamá, el verdadero Súper Héroe.

Por Juan Ordóñez

Super-mamá copiaHoy en día casi cualquier mujer puede ser madre, sobre todo después, como decía la canción, de “una noche de copas una noche loca”. Ser madre no es tan sólo cargar al bebé en tu vientre por ahí de 9 meses, cambiar pañales o limpiar mocos. La verdad que si sólo fuera por eso cuando nacieran los regalaban, pues no hay una sola mujer que se la pase bien durante el embarazo.

Considero que ser madre tiene que ver con el instinto, el espíritu, pero sobre todo, con la divinidad. Sólo reflexiona, ¿quién más tiene el poder de dar vida? Ok, papá tiene ingerencia, pero yo le agraezco a Dios, a la inteligencia infinita, al universo o como quieras llamarle, que haya elegido a la mujer para esta hermosa tarea.

Desgraciadamente hoy en día vemos desvirtuado esto, sobre todo en las madres jóvenes, y no estoy hablando de un estrato social, eh, que conste. Hoy la mayoría se mueven más por un concepto que con el verdadero sentido, ¿a poco no?, es como de estatus, “soy mamá, cumplo con la sociedad y mi religión”. Ah, pero no mueven un dedo por sus hijos, cosa que puedo entender, imagínate, cómo lo van a hacer si se les pueden romper las uñas, digo tenemos que comprender, un manicure hoy en día es carísimo, los chamacos se las pueden arreglar solos, después de todo, ahí está la tele.

Déjame decirte que Ser madre es como ser un Súper Héroe, origen humano-divino, capacidades especiales (súper poderes), lucha desisnteresada, defensa del inocente, etc.

No me crees, por favor sigue leyendo y tú decide: Dentro de sus capacidades especiales observamos el sentido de cuidado extremo, no dormir en las noches porque su hijo(a) está enfermo(a), o simplemente porque goza contemplando su sueño. Dan la vida a cambio de la de ellos, no importa si hay que trabajar horas extras para que sus hijos siempre estén mega presentables, pues a los ojos de mamá, todos somos lindos, hermosos y preciosos. Lo que me lleva a reflexionar en el origen humano-divino, ¿no es así como Dios nos mira a todos?

Otras de las facultades de nuestro Súper Héroe, es que su chamba es de toda la vida, no existe el tiempo, ni el espacio, nunca termina, no se puede, no se debe, no hay cómo, checa: las vacunas, las tareas, lavar ropa, tender camas, cocinar, llevar y traer de la escuela, clases extras, mercado, etc. Sólo un súper héroe logra eso. Ok, lo admito, aunque siempre se quejan, lo hacen con el amor más profundo que nos podamos imaginar.

Por si fuera poco, este Súper Héroe es el eterno guardaespaldas, siempre listo a reaccionar para salvaguardar la integridad física mental, emocional y espiritual de sus querubines, sin importar el costo. Aquí algunos ejemplos: ese primer día de escuela cuando te lleva y tiene que dejarte ahí, sonríe para que te quedes tranquilo(a), y apenas te das la vuelta y entras, se sienta a llorar en la banqueta porque ya no estarás con ella hasta las doce, preocupada por las mil y una cosas que no estarán bajo su supervisión. ¿Qué tal este? Sonreir a los novios y a las novias, aunque a sus ojos, ninguno, jamás, será digno de sus bebés. Uy, y que no se metan contigo. Rezar tres rosarios y una misa cantada cuando aprendes a manejar y sales en el carro solo(a) y ya no se diga cuando te vas de antro. Y siempre, siempre, está a una llamada de llegar en tu auxilio, a tu rescate, sin importar dónde o cuándo.

Como todo Súper Héroe, son Fuertes y la fortaleza de mamá reside en el amor. Es por eso que refugiarnos en sus brazos es lo mejor que existe cuando las cosas no salen bien, en ellos, hay un sentido de seguridad, que inmediatamente transmuta cualquier miedo y/o aflicción, en tranquilidad total, certeza de que todo va estar bien. Pienso que es por esto el cotorreo de “Ay, quiere a su mami”. Y sí, Mamá tiene el toque mágico que sin decir nada te hace sentir bien, te ofrece compañía cuando por primera vez o las que sean, te rompen el corazón, y aunque el suyo se hace más que añicos, no le importa y busca la forma de pegar los pedacitos a mano y con besos para que sigas adelante, aunque ella queda muerta por dentro. Porque una lágrima tuya es la peor “kriptonita” que pueda existir para ella.

Y por si fuera poco, este súper Héroe aguanta estoicamente cuando crecemos y nos volvemos groseros con ella, su excusa/justificación es un simple: “están creciendo, es la edad de la punzada”.

Como te comenté, el instinto maternal trasciende tiempo, espacio y/o cualquier plano que nos podamos imaginar, no tiene límites, es infinito. Te comparto que en los últimos meses de vida de mi madre, su estado senil la movía por diferentes etapas de su vida, los ratos lúcidos eran casi nulos, muy difícil que reconociera a alguien, pero a nosotros sus dos hijos, invariablemente nos ubicaba en el aquí y ahora, me escuchaba venir y con una sonrisa que iluminaba su rostro preguntaba “¿hijo, ya llegaste?” , a lo que, por todo lo que les he escrito, respondía, “ sí mami, ya estoy en casa”. Por eso ahhora pienso que el momento de mayor satisfacción para una madre, más que ser considerada un súper héroe, es cuando ve a sus hijos seguros en casa, pues es en el hogar que ella cuida y protege, su fortaleza, donde puede descansar al contarnos a todos ahí.

Que mala onda que movidos por la mercadotecnia y sociedad consumista, sólo las festejamos una vez al año, ah, pero eso sí, cuando por desgracia las perdemos entonces sí las veneramos diario. Alguien, alguna vez dijo por ahí, “que bueno que sólo tenemos una madre, pues no hay forma de aguantar dos veces su pérdida”. Y créeme, es verdad.

Hoy, mañana y siempre, muchas felicidades a todas las madres del mundo, a las que son, fueron y van a ser. Que Dios las bendiga y por favor, perdonen nuestros tropezones en la vida que las puedan haber hecho sufrir, pero sobre todo, GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS por habernos traído aquí, a este mundo, a vivir y a conocerlas.

Ya que ser madre es una experiencia extraordinaria, totalmente Divina, entonces ser hijo, es lo más cercano que Dios nos puede poner del cielo.